| José Francisco Díaz Molina | |
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| Pintor | |
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| Año de nacimiento: | 1860 |
| Lugar de nacimiento: | Gádor (Almería) |
| Año de fallecimiento: | 1932 |
| Lugar de fallecimiento: | Madrid |
De familia campesina, se trasladó a Almería en 1871, donde compaginó su trabajo en un despacho de abogado con los estudios en el Instituto. Obtuvo el título de bachiller en Arte en 1876.
Desde 1878 estudió con el pintor Giuliani, iniciando una producción artística en la que ya destacaban su dominio del dibujo y la témpera.
En 1882 obtuvo una beca de la Diputación para estudiar en la Academia de España en Roma, donde recibió la influencia de Vicente Palmaroli, lo que le otorgó prestigio en los círculos artísticos almerienses. Regresó en 1886 y permaneció unos meses en Madrid, donde pintó un retrato de María Cristina de Habsburgo para el Ayuntamiento de Almería.
Entre 1889 y 1892 fue catedrático interino de Dibujo. En esta etapa predominó en su obra un academicismo basado en el dibujo y el modelado, que evolucionó hacia un estilo más realista y de pincelada suelta. Cultivó géneros variados —paisaje, naturaleza muerta, temática religiosa—, aunque destacó especialmente como retratista.
En 1897 se trasladó definitivamente a Madrid. En 1899 recibió el encargo de realizar retratos al óleo de exalcaldes madrileños, uno de los momentos culminantes de su carrera. Uno de sus autorretratos fue adquirido por el Museo de Arte Moderno.
En 1901 pintó dos retratos del rey Alfonso XIII, uno para el Ayuntamiento y otro para la Universidad. Entre 1901 y 1912 trabajó como restaurador en el Museo Arqueológico Nacional. Durante estos años realizó numerosos retratos de políticos para instituciones oficiales: conde de Romanones, Cánovas, Prim, Canalejas, Dato, entre otros.
A pesar de su vida madrileña, continuó recibiendo encargos de familias e instituciones almerienses. Entre sus retratos más destacados figuran los de Dolores Godoy Campos, Guillermo López Rull, Nicolás Salmerón, y los alcaldes Eduardo Pérez Ibáñez, Antonio González Garbín y José María Muñoz Calderón.
Su trayectoria refleja:
José Francisco Díaz Molina, nacido en Gádor, fue uno de los pintores almerienses más destacados de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Su sólida formación académica, su dominio del retrato y su presencia en instituciones nacionales lo convierten en una figura esencial de la pintura almeriense y española.