Balanegra es un municipio situado en la comarca del Poniente Almeriense, asentado en la llanura prelitoral que se extiende entre las estribaciones de Sierra de Gádor —en este tramo llamada Sierra Alamilla— y el mar Mediterráneo. Su núcleo urbano se encuentra junto a la playa de Balanegra y limita con los municipios de El Ejido, Dalías, Berja y Adra.
El origen de Balanegra se vincula a una pequeña pesquería establecida en su playa, perteneciente a la taha de Berja durante el periodo nazarí. La zona estuvo históricamente expuesta a incursiones piráticas, lo que motivó la construcción de la Torre de Alhamilla, una torre vigía costera levantada en el siglo XIV y reforzada tras la conquista castellana en 1497. Esta torre actuó como mojón limítrofe entre Berja y Adra y como punto de vigilancia del litoral.
Tras la incorporación del territorio a Castilla en el siglo XV, la franja costera donde hoy se asienta Balanegra fue entregada a Berja como compensación territorial. Durante los siglo XVII y siglo XVIII, el poblamiento fue discontinuo debido a la inseguridad marítima, aunque comenzaron a surgir cortijos y pequeñas explotaciones agrícolas aprovechando el agua de los barrancos Malo, de la Cruz y de los Infantes.
En el siglo XIX se consolidaron nuevos asentamientos, como Balsa Nueva, y se desarrollaron norias y pozos que permitieron una agricultura más estable. El crecimiento demográfico y económico se intensificó en el siglo XX, especialmente a partir de la década de 1970, cuando la agricultura intensiva y el aumento de población impulsaron un fuerte movimiento vecinal.
Este proceso culminó en 1987 con la creación de la Entidad Local Menor de Balanegra, dependiente de Berja. Tras un largo proceso administrativo y judicial, y con amplio respaldo vecinal, Balanegra se constituyó finalmente como municipio independiente el 2 de junio de 2015, convirtiéndose en el municipio número 103 de la provincia de Almería.
En la actualidad, Balanegra destaca por su litoral, su tradición agrícola, la presencia de la Torre de Alhamilla y su carácter de núcleo costero tranquilo dentro del Poniente Almeriense.
La primera referencia escrita a Balanegra data del siglo XVI, y su territorio fue inicialmente anexado a Berja, en compensación de unos movimientos territoriales que fueron perjudiciales al separarse de Adra.
En 2015 Balanegra se independizó de Berja, convirtiéndose en el pueblo más reciente de la provincia de Almería.