El municipio de Tabernas, situado en la comarca de Tabernas-Filabres, es conocido internacionalmente por su desierto, uno de los paisajes áridos más importantes de Europa, y por haber sido escenario de numerosos rodajes cinematográficos. Su historia combina tradición agrícola, patrimonio defensivo y un entorno natural único.
Los primeros indicios de poblamiento en el entorno de Tabernas se remontan a época romana, con restos cerámicos, estructuras rurales y evidencias de actividad agrícola y ganadera. La zona formaba parte del hinterland vinculado a los asentamientos costeros y del interior.
Durante el periodo romano, el territorio de Tabernas estuvo ocupado por pequeñas *villae* agrícolas dedicadas al cultivo de cereales, vid y olivo. Los hallazgos cerámicos datados entre los siglos I y III confirman la existencia de asentamientos rurales vinculados a la producción agrícola y al comercio interior.
En época andalusí, Tabernas adquirió importancia como enclave defensivo y agrícola. Su castillo, situado en lo alto de un cerro, fue construido entre los siglos X y XII para controlar las rutas entre Almería, el interior y el Levante.
El territorio formaba parte de la taha de Marchena y contaba con un sistema de regadío adaptado al clima árido de la zona.
Tras la capitulación del Reino de Granada en 1492, Tabernas pasó a la administración castellana. Su castillo fue reforzado y utilizado como punto estratégico durante los primeros años del dominio cristiano.
La Rebelión de las Alpujarras, iniciada en 1568, afectó a toda la región, aunque Tabernas, por su ubicación, tuvo un papel más militar que agrícola en el conflicto. La expulsión de los moriscos en 1571 provocó un descenso demográfico que fue compensado con repobladores cristianos.
Durante los siglos XVII y XVIII, Tabernas consolidó su economía agrícola y ganadera. La Iglesia Parroquial de la Encarnación, uno de los principales elementos patrimoniales del municipio, fue construida en el 1505 y reformada en el siglo XVIII.
El municipio mantuvo su papel como punto de paso entre Almería y el interior.
En el siglo XVIII, el Catastro de Ensenada, realizado en 1752, documenta la importancia de los cultivos de secano, la ganadería y el aprovechamiento de montes.
Durante el siglo XIX, Tabernas vivió un periodo de estabilidad económica basado en la agricultura, la ganadería y el comercio. La desamortización de 1836 provocó cambios en la propiedad de tierras y montes.
En la actualidad, Tabernas es un municipio conocido por su desierto, su patrimonio histórico y su vinculación al cine. Su economía se basa en:
El municipio destaca por:
Tabernas es uno de los enclaves más singulares de la provincia de Almería, combinando historia, naturaleza y cultura cinematográfica.