El municipio de Zurgena se sitúa en el Valle del Almanzora, en una posición estratégica entre Huércal‑Overa, Arboleas y Alfoquix. Su historia está marcada por la presencia de diversas culturas que aprovecharon su ubicación en un corredor natural entre el interior y la costa.
Los primeros indicios de ocupación humana en el entorno de Zurgena se remontan a la Prehistoria, con restos asociados a comunidades agrícolas y ganaderas. La cercanía al río Almanzora favoreció asentamientos continuados en la zona.
Durante la época romana, el territorio donde hoy se encuentra Zurgena formó parte del área de influencia de la provincia Hispania Tarraconensis. Se han documentado restos cerámicos y estructuras rurales que indican la existencia de pequeñas explotaciones agrícolas (villae) dedicadas al cultivo y al aprovechamiento de los recursos del valle.
El periodo andalusí fue determinante para la configuración histórica de Zurgena. El núcleo original se desarrolló como una alquería vinculada a los asentamientos del bajo Almanzora. El sistema hidráulico basado en acequias y manantiales permitió el cultivo en las zonas bajas del municipio. Tras la rebelión de los moriscos en el 1568, la población sufrió un fuerte descenso.
La incorporación del territorio al dominio cristiano se produjo en el 1488, durante la campaña final de los Reyes Católicos en el Reino de Granada. Tras la expulsión de los moriscos en el 1609, el área de Zurgena fue repoblada con familias procedentes de Castilla y otras regiones.
Durante los siglos XVII y XVIII, Zurgena mantuvo una economía basada en la agricultura de secano, el cultivo de cereales y el aprovechamiento de los recursos del valle. Su posición en un cruce de caminos favoreció el comercio local.
En el siglo XVIII, Zurgena experimentó un crecimiento demográfico moderado. Con la reforma administrativa del 1835, se consolidó como municipio independiente dentro de la provincia de Almería. Durante el siglo XIX, la zona vivió mejoras en caminos y comunicaciones, reforzando su relación con Huércal‑Overa, Arboleas y Albox.
En la actualidad, Zurgena es un municipio en crecimiento, con una economía basada en la agricultura, los servicios, el comercio y el turismo residencial. Su casco histórico, sus tradiciones locales y su entorno natural forman parte de su identidad cultural. En las últimas décadas se han llevado a cabo actuaciones de conservación y restauración en diversos elementos patrimoniales.