Fernando Roda González nació en Adra el 24 de diciembre de 1824, hijo del notario Antonio Roda Guillén y de María de la Aurora González, ambos naturales de Turón (Granada). La familia, que incluía a sus hermanos José y Loreto, se trasladó a Almería en 1850.
Estudió el bachillerato en el Colegio Santo Tomás, cursó Filosofía y comenzó Derecho, estudios que tuvo que interrumpir en 1841 por una desgracia familiar. En 1852 contrajo matrimonio con Francisca Spencer Sánchez, hija del comerciante inglés Joseph Dufell Spencer Fenton. Tuvieron cuatro hijos: Francisco, Fernanda, María y Tomás. En 1864 construyó su casa en el Malecón, donde convivió con su hermano José y su cuñada Carmen.
En 1852 se fundó la sociedad mercantil Spencer y Roda, integrada por Fernando, su hermano José y su cuñado José Spencer Sánchez. La firma se convirtió en una de las más importantes de la provincia, dedicada a:
Spencer y Roda ostentó la representación de los Rothschild para los minerales de la Sierra de Gádor, lo que llevó a la creación de su propia Casa de Banca. Sus vínculos con Gran Bretaña, reforzados por los orígenes ingleses de parte de la familia, facilitaron que la representación consular británica en Almería recayera en la firma.
Fernando Roda fue:
Participó activamente en iniciativas para mejorar las infraestructuras públicas de Almería. En 1871 fue vocal de la comisión enviada a Madrid para gestionar la llegada del ferrocarril. En la Junta de Obras del Puerto ocupó los cargos de:
Su participación política fue notable:
Rechazó presentarse a diputado a Cortes. Su tendencia política se alineó con el Partido Liberal, en su facción constitucional, al que se afilió en 1875.
Murió en Almería en febrero de 1903, víctima de una broncopulmonía.
Su trayectoria refleja:
Fernando Roda González fue uno de los grandes impulsores del desarrollo económico y comercial de Almería en el siglo XIX. Su papel en la exportación, la minería, la banca, el puerto y la política provincial lo sitúan entre los protagonistas de la modernización de la provincia.