Nacido en Almería en 1863, Antonio González Prats pasó allí su primera infancia. Su padre, Antonio González Garbín (1836–1912), era entonces catedrático de Lengua Griega y Latina del instituto provincial y, en 1873, fue nombrado gobernador civil por su amigo Nicolás Salmerón, condiscípulo suyo en el instituto almeriense.
González Prats terminó el bachillerato en Granada en 1876 y estudió Medicina, licenciándose en 1882. Fue alumno interno de Patología Quirúrgica y, el 31 de mayo de 1883, ganó la oposición a ayudante de Clínicas de la Facultad de Medicina de Granada. Ese mismo año se doctoró con la tesis Granulación de la conjuntiva.
En la Facultad ocupó diversos cargos: ayudante de Clínica, auxiliar supernumerario (1891) y director de los museos anatómicos (9 de mayo de 1887). Cesó en Granada el 7 de febrero de 1898 al tomar posesión como catedrático numerario de la Facultad de Medicina de Cádiz, cátedra que había ganado en 1887. En Cádiz fue encargado de la cátedra de Terapéutica y de las cátedras libres de Oftalmología y Dermatología.
Durante su etapa granadina fue también profesor de Lengua Alemana en el instituto de segunda enseñanza y de Historia Natural en el colegio de San Bartolomé y Santiago. Fue socio honorario del Fomento de las Artes y socio de mérito de la Real Sociedad Económica de Granada. Entre 1883 y 1900 fundó escuelas para la enseñanza de la mujer y creó la Unión Hispano-Mauritánica.
En 1894 se presentó a la oposición para la cátedra de Histología de Cádiz, en la que participaron Eduardo del Río y Lasa, Pedro Ramón y Cajal y él mismo. González Prats se retiró antes del ejercicio final, resultando ganador Pedro Ramón y Cajal (15 de diciembre de 1894).
En 1896 fue nombrado catedrático supernumerario de Patología y Clínica Médica en Granada, pasando luego a numerario. El 17 de febrero de 1897 fue designado catedrático de Clínica Médica de Cádiz. En 1900 permutó esta cátedra por la de Pediatría, y en 1902 se trasladó a Barcelona como catedrático de Patología y Clínica Médica, tras el fallecimiento del doctor Robert.
Desde esta cátedra desarrolló una labor destacada en la “medicina de laboratorio”, línea que ya había iniciado en Granada y Cádiz.
En 1905 fue concejal del Ayuntamiento de Barcelona, militando en el Partido Republicano, cargo que le supuso pérdidas económicas personales. En 1906 ingresó como socio en la Academia Médico-Quirúrgica de Barcelona con el discurso Alturas de las ciencias médicas en el reino Al‑Andaluz. La prensa almeriense elogió su intervención y la de su padre, recientemente incorporado a la Academia de Medicina y Cirugía de Barcelona.
Fue socio honorario del Fomento de las Artes de Granada, socio de mérito de su Real Sociedad Económica, miembro activo de la Internacional de la Cruz Roja y del Comité Ejecutivo de la Federación Gimnástica Española.
En 1916 intervino en la lección inaugural de la Real Academia de Medicina de Barcelona con el discurso La proteasa leucocitaria como medio diagnóstico. Colaboró en *El Defensor de Granada* y en *La Publicidad* de Barcelona.
Vivía en San Gervasio y falleció en Barcelona el 22 de noviembre de 1920 a causa de un cáncer digestivo. Dispuso ser enterrado a las seis de la mañana en una caja de madera blanca sin pintar.
Su trayectoria refleja:
Antonio González Prats fue uno de los médicos almerienses más brillantes de su generación. Su labor docente, su impulso a la medicina experimental, su compromiso social y su participación en instituciones científicas lo convierten en una figura clave de la historia médica española. Su trayectoria refleja la continuidad intelectual de la familia González Garbín, marcada por el rigor científico y el humanismo.