Francisco Jover y Tovar, nacido en Almería en 1850, pertenecía a una familia estrechamente vinculada a la vida política y administrativa de la ciudad. Su padre, Francisco Jover Berruezo (1823–1878), fue alcalde de Almería (1859–1862), secretario de la Junta de Obras del Puerto y diputado a Cortes por la Constituyente de 1869. Su hermano Pedro Jover (1855–1901) destacó como diplomático.
Estudió Derecho en Granada y, ya en su juventud, comenzó a ocupar cargos de relevancia. En 1884 era consejero del Banco de España. Dos años más tarde, en 1886, desempeñó el cargo de concejal del Ayuntamiento de Almería.
Entre 1891 y 1893 fue alcalde de Almería. Durante su mandato se produjeron las graves inundaciones del 11 de septiembre de 1891, que causaron importantes daños en la ciudad. En 1899 fue elegido diputado por el distrito de Berja.
En los últimos años de su vida se dedicó intensamente a la investigación histórica, colaborando con periódicos y revistas de Almería y Granada. Residió en su palacio de la calle de las Infantas y falleció en su casa del Muelle el 10 de enero de 1922.
Recibió numerosas distinciones:
Su trayectoria refleja:
Francisco Jover y Tovar dejó una profunda huella en la vida política y cultural de Almería. Su labor como alcalde, su participación en instituciones nacionales y su dedicación a la investigación histórica lo convierten en una figura imprescindible para comprender la evolución de la ciudad en el tránsito del siglo XIX al XX.