Jerónimo El Maleh, noble morisco de la comarca de Guadix, nació en Ferreira de Guadix a mediados del siglo XVI. Era alguacil de su localidad cuando estalló la rebelión de Las Alpujarras en la Navidad de 1568. Presionado por los sublevados, a comienzos de enero de 1569 levantó su villa y la de Dólar, extendiendo la revuelta por el marquesado del Cenete.
Participó en el asalto a La Calahorra, liberando el 6 de enero a los monfíes encarcelados y cercando la fortaleza, aunque el sitio fue levantado al día siguiente por tropas de Guadix. Por orden del general El Gorri, se mantuvo parapetado en la sierra de Ferreira, hostigando al ejército real hasta finales de mes, cuando huyó a La Alpujarra y se unió a las partidas de Abén Humeya.
Ganó pronto la confianza del reyezuelo morisco y participó activamente en la segunda fase de la rebelión (marzo‑abril de 1569). En la reorganización del ejército insurgente fue nombrado alguacil general para el Cenete, el río Almanzora y la frontera de Guadix y Baza.
En mayo recorrió la sierra de los Filabres y el valle del Almanzora, entrevistándose con los notables moriscos para preparar su sublevación. El 1 de junio acompañó a Abén Humeya a la batalla de Berja contra el marqués de Los Vélez. Tras la derrota, recibió órdenes de atacar el sector norte.
En la noche del 10 al 11 de junio, El Maleh atacó Fiñana, incendiando la iglesia donde se almacenaban provisiones del ejército real. Al día siguiente lanzó una ofensiva decisiva en el valle del Almanzora, cercando Serón el 12 de junio y tomando ese mismo día la estratégica ciudad de Purchena, donde instaló su Estado Mayor.
En esta operación no pudo rescatar a su esposa e hijas, apresadas por Diego Ramírez, gobernador del estado señorial de Armuña, que las llevó a Cantoria.
La resistencia de Serón lo obligó a reorientar su ofensiva río abajo. El 17 de junio cercó Cantoria, levantando el sitio al día siguiente ante la llegada de tropas de Los Vélez, aunque volvió a cercarla el 18 de junio. Asegurado el flanco sur del valle, retomó el ataque sobre Serón, que cayó el 16 de julio, abriendo el paso hacia el altiplano granadino. Poco después cayó también Cantoria, consolidando un territorio morisco cohesionado en el sector oriental del reino de Granada.
El 24 de julio lanzó un nuevo cerco sobre Oria con más de tres mil hombres, colapsando temporalmente el sistema defensivo real entre Baza y Lorca. La reacción murciana lo obligó a retirarse a Purchena.
En verano se reunió con Abén Humeya en Purchena para planear una ofensiva cuyo objetivo era tomar Vera y establecer allí una cabeza de puente para la llegada de refuerzos otomanos. Como maniobra de distracción, levantó las villas de la tierra de Baza y atacó sus inmediaciones. El 25 de septiembre participó como asesor en el cerco de Vera, dirigido por Abén Humeya. Tras el fracaso y el asesinato del rey morisco, El Maleh permaneció en su territorio.
Con la proclamación de Abén Aboo, fue confirmado como capitán general del Almanzora. En octubre reorganizó su ejército y el 20 de noviembre levantó Orce, intentando sin éxito tomar Huéscar. Logró sublevar las villas del entorno bastetano y hacerse fuerte en la fortaleza de Galera, resistiendo varios ataques.
Murió a finales de 1570, probablemente de enfermedad, siendo sucedido por su fiel colaborador Hernando El Habaqquí. Su hijo, también capitán morisco, asistió en Fondón a la entrevista con Juan de Austria para la reducción final de los moriscos.
Su trayectoria refleja:
Jerónimo El Maleh fue uno de los estrategas más destacados de la rebelión morisca. Su capacidad para organizar territorios, movilizar recursos y sostener ofensivas prolongadas convirtió al valle del Almanzora en uno de los núcleos más sólidos de resistencia. Su figura, aunque menos conocida que la de Abén Humeya, resulta esencial para comprender la dinámica militar de la sublevación.