Ramón Laynez Manuel Leal de Ibarra nació en Almería en 1850, hijo de Carmen Leal de Ibarra Gómez de Mercado, mujer de gran influencia en la política local, y de Francisco Laynez Manuel Carrasco. Pertenecía a una familia estrechamente vinculada a la vida pública almeriense: sus hermanos Francisco y Joaquín fueron también destacados políticos.
Inició su vida pública como periodista. Estudió Derecho en la Universidad de Granada, donde finalizó brillantemente sus estudios. Más tarde obtuvo el cargo de notario eclesiástico en las oficinas del episcopado de Almería.
En 1886 alcanzó el puesto de primer teniente de alcalde, y por Real Orden del 19 de noviembre de 1888 fue nombrado alcalde de Almería. En 1894 volvió a ocupar el cargo de concejal. En 1898 accedió al puesto de vicepresidente de la Diputación Provincial.
A finales de 1902, junto con sus hermanos Francisco y Joaquín, y con Juan Cassinello (1850–1924), protagonizó una de las disidencias más importantes del Partido Liberal, fundando el Partido Democrático de Almería, que adquirió relevancia tras la llegada de Canalejas al poder en 1910. Aunque en 1904 se le consideraba disidente, siempre permaneció dentro del liberalismo.
Tras la visita del rey en 1905, se acusó al Ayuntamiento de Matienzo Capilla de malversación. Durante la investigación, Ramón ocupó interinamente la alcaldía, enfrentándose a disturbios y tensiones políticas. Fue acusado de facilitar la elección del primer diputado republicano por Almería, José Jesús García Gómez, al nombrar alcaldes de barrio antimonárquicos.
Ocupó también los cargos de diputado provincial, vicepresidente de la comisión provincial y comisario regio de Fomento.
Contrajo matrimonio con Ana Taramelli Sánchez‑Fortuny, con quien tuvo cinco hijos: Carmen, Ana, José, Francisco y Manuel.
Falleció en Almería el 3 de enero de 1925.
Su trayectoria refleja:
Ramón Laynez Manuel Leal de Ibarra fue uno de los protagonistas de la vida política almeriense en el tránsito del siglo XIX al XX. Su participación en la fundación del Partido Democrático de Almería, su papel en la Diputación y su presencia constante en el Ayuntamiento lo convierten en una figura clave para comprender la evolución política de la ciudad en ese periodo.