Formado en la recién inaugurada Escuela de Ingenieros de Montes de Villaviciosa de Odón, Francisco García Martino alcanzó el número tres de la primera promoción en 1852.
Con el fin de ampliar conocimientos forestales, viajó a Alemania junto a Ramón de Xérica, estudiando en la prestigiosa Escuela de Tharandt entre 1856 y 1859. Esta experiencia resultó decisiva para su posterior labor técnica, permitiéndole elaborar los primeros planos dasográficos en España, como el de la provincia de Oviedo en 1862.
Fue profesor de la Escuela Especial de Ingenieros de Montes y participó en numerosas comisiones técnicas, entre ellas:
El 10 de junio de 1868 fue nombrado jefe de la Comisión del Mapa Forestal de España, cargo que desempeñó durante diecinueve años, hasta su supresión en 1887. Aunque la Comisión trabajó intensamente, apenas se publicaron resultados forestales durante su mandato.
Ese mismo año, 1868, fundó junto a otros ingenieros —Andrés Antón, Pablo González de la Peña, Francisco de Paula Arrillaga— la Revista Forestal, Económica y Agrícola, concebida para mejorar el estado de los montes españoles. García Martino dirigió la revista desde su primer número hasta 1873, cuando la difícil situación económica lo obligó a abandonar la dirección. La publicación desapareció en 1875.
Ocupó diversos cargos de relevancia:
El 1 de diciembre de 1886 fue elegido académico de número de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, aunque falleció antes de tomar posesión.
Murió en Madrid el 6 de enero de 1890.
Su trayectoria refleja:
Francisco García Martino fue una figura clave en el desarrollo de la ingeniería forestal española del siglo XIX. Su labor técnica, docente e institucional contribuyó a la modernización del conocimiento forestal y a la creación de estructuras científicas que perduraron más allá de su tiempo.