| Ernesto Navarro Márquez | |
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| Piloto y aviador | |
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| Año de nacimiento: | 1899 |
| Lugar de nacimiento: | Cuevas del Almanzora |
| Año de fallecimiento: | 1984 |
| Lugar de fallecimiento: | Madrid |
Ernesto Navarro Márquez nació en Cuevas del Almanzora el 17 de mayo de 1899. A los dieciocho años ingresó en el Cuerpo de Topógrafos, y en 1918, gracias a una beca del Aeroclub de Madrid, se formó como piloto en la Escuela de Getafe. En mayo de 1920 obtuvo el título de piloto internacional de la Federación Aeronáutica Internacional.
En 1921 fue llamado a filas y, debido a su experiencia aeronáutica, destinado a la Escuela de Pilotos de Guadalajara, donde obtuvo el título de piloto militar. Posteriormente realizó cursos de transformación en Alcalá de Henares y Cuatro Vientos, calificándose para volar aparatos Ansaldo, DH‑4, DH‑6, Bristol y DH‑9.
Destinado a las escuadrillas DH‑Napier en Nador (Melilla), realizó sesenta servicios de ataque y bombardeo durante la campaña de Marruecos. En 1923 ascendió a alférez y recibió la Medalla Militar con distintivo rojo (1924).
El 16 de noviembre de 1923 estableció la marca española de distancia, volando 670 km entre Barcelona y Granada en un avión Samson.
En 1924 ingresó en las Líneas Aéreas Latécoère, siendo el único piloto español contratado por la compañía francesa, cubriendo rutas entre Tolosa, Barcelona, Málaga y Cabo Juby. Participó en numerosos festivales aéreos y trabajó como técnico civil del Ministerio de Fomento (1925‑1929).
En 1929 ingresó como técnico en el Consejo Superior de Aeronáutica, alcanzando la categoría de jefe de negociado de 1.ª clase.
Ese mismo año realizó un viaje pionero a Canarias en una avioneta CASA, diseñada por Luis Sousa Peco. Despegó desde Getafe con niebla espesa —ayudado por los faros de automóviles— y alcanzó Casablanca, Cabo Juby y finalmente Gando (Gran Canaria). Estudió los terrenos para futuros aeropuertos, recomendando Los Cristianos frente a Los Rodeos. Su labor fue decisiva para la apertura oficial de los aeropuertos de Gando y Los Rodeos (enero de 1930) y para la inauguración de la línea aérea a Canarias (febrero de 1930).
Ascendido a capitán de complemento en abril de 1931, pasó al Ministerio de Comunicaciones y fue consejero de las Líneas Aéreas Postales Españolas (1932). En 1936 fue nombrado inspector de explotación de aeropuertos.
Tras el estallido de la Guerra Civil, fue designado jefe del Aeropuerto de Madrid‑Barajas y de la flota de transportes civiles. En agosto de 1936 ascendió a comandante y realizó numerosos vuelos de guerra. Mandó el Grupo 12 de escuadrillas “Katiuskas”, con base en San Clemente (La Mancha).
En 1937 pasó a Cataluña como ayudante de campo del general Pozas, jefe del frente de Aragón. En 1938 trabajó en la Sección de Operaciones de la Jefatura de Aviación en Barcelona. En 1939 se trasladó a Francia y luego regresó a la Región Centro como jefe de la Secretaría Técnica de la Subsecretaría de Guerra.
Finalizada la guerra, marchó a Francia y posteriormente a México, donde residió hasta 1967, realizando diversos trabajos y escribiendo artículos técnicos sobre aviación.
Regresó a España el 17 de mayo de 1967 y se jubiló en 1969. No obtuvo pensión militar por no haber estado en servicio activo según el Reglamento de Aeronáutica Militar, percibiendo únicamente una pensión como topógrafo.
Falleció en Madrid el 17 de junio de 1984, figurando en su esquela como teniente coronel de Aviación de la Segunda República. Tuvo dos hijos: Alberto y Gonzalo.
Su trayectoria refleja:
Ernesto Navarro Márquez fue uno de los grandes pioneros de la aviación española. Su audacia, su capacidad técnica y su papel en la apertura de rutas aéreas —especialmente hacia Canarias— lo convierten en una figura clave de la historia aeronáutica del siglo XX.