Diego Ortiz Parrilla nació en Lúcar en 1718, en el seno de una familia de tradición militar. Ingresó muy joven en el Regimiento de Almansa (c. 1734), donde comenzó como alférez. Sirvió en diversos destinos peninsulares —Barcelona, Manresa, Alicante— y en 1745 fue ascendido a teniente, trasladándose ese mismo año a Cuba.
Cuando su regimiento regresó a España (1747), permaneció en América como capitán del Regimiento de Dragones de Veracruz, ascenso otorgado por el marqués de la Ensenada. Fue enviado a Puebla para sofocar disturbios locales.
El 27 de marzo de 1749 fue nombrado gobernador interino de Sonora y Sinaloa y capitán del presidio de Pitic (San Miguel de Horcasitas). Encontró el presidio en construcción y se encargó de su finalización y defensa.
Durante su mandato:
En 1751 afrontó una gran sublevación indígena en la Pimería Alta, en la que surgieron tensiones con los jesuitas. La revuelta no fue sofocada hasta 1752. En 1753 dejó el gobierno y regresó a Veracruz.
Ascendido a coronel, en 1756 fue nombrado capitán del presidio de San Sabá (Texas). Llegó el 17 de abril de 1757 y propuso trasladar misiones para mejorar su defensa, pero los misioneros se negaron. En marzo de 1758, varias misiones fueron destruidas en un ataque indígena.
En 1759 participó en la planificación de una expedición punitiva contra los apaches. La campaña hacia el río Rojo fracasó, y el presidio de San Sabá fue finalmente abandonado en 1772.
En 1760 fue nombrado gobernador del presidio de Pensacola, donde tuvo que hacer frente a ataques indígenas apoyados por los ingleses. Tras la cesión de Pensacola a Gran Bretaña (1763), el 18 de junio de 1764 fue designado gobernador de Coahuila, cargo que ocupó hasta el 9 de diciembre de 1765.
Informó al virrey del buen estado de la provincia y dirigió varias expediciones menores contra grupos indígenas.
En 1767 fue propuesto por el virrey como inspector militar de Sonora, puesto que desempeñó hasta 1769, cuando regresó definitivamente a Madrid.
En 1774 fue ascendido a brigadier y destinado a la plaza de Valencia.
Su trayectoria refleja:
Diego Ortiz Parrilla fue uno de los militares almerienses más destacados del siglo XVIII en América. Su labor en Sonora, Texas y Florida lo sitúa entre los protagonistas de la compleja historia de la frontera norte novohispana, combinando exploración, cartografía, administración y acción militar.