Inma Codina Ramírez nació el 3 de abril de 1928 en El Chive, pedanía de Lubrín. Hija de un dirigente de la UGT y concejal socialista, creció en un entorno familiar marcado por la lectura y la participación social. Desde niña destacó por su capacidad comunicativa, leyendo el periódico en la plaza para los vecinos, quienes admiraban su dicción y presencia.
A principios de los años cincuenta inició su trayectoria profesional en Radio Dersa Tetuán, donde también cultivó su interés por la interpretación. En 1954 regresó a España para incorporarse a Radio Juventud de Almería, etapa en la que participó en programas de gran audiencia como Coser y cantar y Cantando se va a la fama. Su voz se convirtió en una de las más reconocidas de la radio almeriense.
Posteriormente trabajó en Radio Sevilla, donde participó en el concurso Conozca usted a sus vecinos. Más tarde se trasladó a Madrid, integrándose en Radio Madrid Cadena SER y en el Cuadro de Actores, alcanzando gran popularidad en programas como Los 40 Principales y Promoción 68. En este último colaboró con su marido, Miguel Aquino, y con jóvenes periodistas como Pepe Domingo Castaño.
A finales de los años sesenta emprendió junto a Aquino una etapa profesional en Costa Rica y Guatemala. De regreso a España trabajó en Radio Popular de Almería, Radio Las Palmas y finalmente en Radio Granada, donde permaneció hasta su retiro en 1982. En esta ciudad también presentó actos culturales y sociales.
En 1979 inició su actividad política como afiliada del PSOE de Granada y, tras las elecciones de 1982, fue nombrada concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Granada.
Concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Granada (1982).
Inma Codina falleció el 4 de agosto de 2014. Su última visita a Almería tuvo lugar en 2009, durante el 75 aniversario de Radio Almería celebrado en el Teatro Apolo.
La trayectoria de Inma Codina fue ampliamente reconocida por periodistas y profesionales de la comunicación. Antonio Torres Flores la definió como “una de las locutoras, actrices de voz y de doblaje más brillantes que han pasado por la radio española”. Evaristo Martínez afirmó que “era una voz única para una radio irrepetible”. Su figura se suma a la nómina de mujeres destacadas de la radio almeriense.
Su voz, su simpatía y su capacidad interpretativa la convirtieron en una profesional admirada en Almería, Sevilla, Madrid y Granada. Su pueblo natal, El Chive, permaneció siempre en su memoria.